La Dirección General de Investigaciones Criminales desplegó esta mañana 48 allanamientos simultáneos en diversos sectores de la ciudad. El operativo arrojó un saldo de 11 personas detenidas y el secuestro de elementos clave para la justicia. La medida busca desarticular bandas dedicadas al robo a choferes de aplicaciones y frenar hechos de violencia familiar.
Durante los procedimientos, los efectivos lograron incautar una gran cantidad de armas de fuego y proyectiles. También se secuestraron numerosos teléfonos celulares que serán peritados en las próximas horas. Estos elementos son considerados piezas fundamentales para el avance de las causas judiciales vigentes.
Los uniformados actuaron bajo directivas precisas para atacar puntos estratégicos de la periferia y el centro. El despliegue de la Dirección de Investigaciones fue coordinado para evitar posibles fugas de los sospechosos identificados. Cada domicilio intervenido estaba vinculado a denuncias previas por inseguridad y ataques en la vía pública.
El ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, brindó detalles sobre el éxito de las tareas preventivas pasadas las 09:00 horas. Lo acompañó el subjefe de Policía, Alberto Bietti, quien destacó la logística empleada en los operativos. Ambos funcionarios subrayaron la importancia de estas acciones para llevar tranquilidad a los trabajadores de transporte.
La investigación continuará su curso con el análisis de los objetos recuperados y las declaraciones de los aprehendidos. Se espera que en los próximos días se realicen nuevas intervenciones basadas en la información obtenida hoy. La prioridad oficial es reducir los índices de violencia urbana que afectan a los vecinos de la capital.