En un fallo histórico para la justicia cordobesa, el jurado de enjuiciamiento resolvió destituir a los fiscales Francisco Javier Di Santo, Daniel Pedro Miralles y Luis Roberto Pizarro por su actuación en la investigación del crimen de Nora Dalmasso. Los tres funcionarios fueron removidos de sus cargos por “negligencia grave y mal desempeño” durante la instrucción de una de las causas judiciales más resonantes de la provincia.
La decisión generó una fuerte emoción en la familia Macarrón, que siguió la audiencia desde la Legislatura de Córdoba. Tras conocerse el fallo, Marcelo Macarrón se abrazó con sus hijos Facundo y Valentina. Para ellos, la resolución representa una reparación parcial después de casi dos décadas marcadas por la exposición pública y las acusaciones judiciales.
“Hoy como cordobeses podemos estar orgullosos de que no todo da lo mismo en la Justicia”, expresó Facundo Macarrón luego de la sentencia. Sin embargo, aclaró que el dolor continúa: “El infierno que vivimos como familia y la revictimización que sufrió mi mamá es algo de lo que no se vuelve”.
Durante la entrevista posterior al fallo, Facundo insistió en que la investigación debe avanzar sobre el principal sospechoso surgido en los últimos años: Roberto Bárzola, el parquetista que trabajó en la casa días antes del crimen y cuyo ADN fue hallado en el cinturón de la bata de Dalmasso. “Si esta prueba hubiera sido investigada a tiempo, ya hubiéramos tenido un juicio sobre su culpabilidad o inocencia”, afirmó.
Aunque la causa fue declarada prescripta por la Justicia de Río Cuarto, la familia y sus abogados sostienen que aún existen posibilidades de reactivar el expediente. La resolución fue apelada y ahora deberá intervenir el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba.
“La causa todavía jurídicamente está viva”, explicó el abogado Gustavo Olievo, quien remarcó que la prescripción todavía no quedó firme. Además, señaló que el caso presenta circunstancias excepcionales, como la persecución judicial sufrida por la propia familia y la situación de vulnerabilidad de Valentina Macarrón, que era menor de edad cuando ocurrió el crimen.
Facundo también cuestionó el tratamiento que recibió su madre durante la investigación inicial y recordó que tanto él como su padre fueron señalados públicamente durante años. “A mi mamá la juzgaron desde el minuto cero. Y a mí me imputaron con 19 años por prejuicios vinculados a mi orientación sexual”, denunció.
El jury marcó un precedente inédito en Córdoba y en el país: es la primera vez que tres fiscales son destituidos por su desempeño en una causa de semejante impacto público. Para la familia, el fallo representa apenas una parte del camino. “Queremos justicia completa. Sentimos que estamos más cerca”, concluyó Facundo Macarrón.