Dos exintegrantes de la policía de Córdoba recuperaron un celular robado, pero acudieron al lugar sin una orden de allanamiento. La madre del ladrón denunció que los uniformados secuestraban a su hijo, por lo que los mismos fueron desvinculados de las fuerzas y enfrentan cargo por secuestro coactivo agravado por la función pública.
El hecho ocurrió en 2020, cuando una mujer caminaba junto a sus hijos y un delincuente le arrebató su teléfono móvil. Una vez realizada la denuncia, observó que a su celular los estaban vendiendo en las redes sociales.
La dueña del aparato le confirmó a los uniformados que ese era su teléfono, por lo que se contactaron con el vendedor, coordinaron un encuentro y lo fueron a recuperar. En ese momento la madre de los acusados del robo, llamó a la policía y denunció a los efectivos de secuestrar a su hijo.
De inmediato se desvinculados a los oficiales de las fuerzas y ahora enfrentan un juicio por el delito de Secuestro Coactivo agravado por la función pública. La pena podría ser de hasta 25 años.
Sus familiares reclaman justicia y aseguran que no existió tal secuestro y que solo estaban cumpliendo con su deber. Ahora son juzgados en Tribunales II.