En el marco de un proceso de reorganización administrativa, la Municipalidad de Córdoba puso en marcha una serie de medidas orientadas a reforzar los controles sobre el personal que presta funciones en distintas áreas del Estado local.
Las acciones incluyen un monitoreo más estricto de la permanencia y situación laboral de trabajadores contratados bajo modalidades transitorias, como becas y monotributos, así como también del personal de planta permanente.
Además, el Ejecutivo envió al Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza destinado a modificar los plazos vinculados a la presentación de documentación y certificados requeridos para acreditar la situación de los empleados municipales ante la ley o la Justicia.
Durante una conferencia de prensa, las autoridades señalaron que estas medidas forman parte de una estrategia más amplia de reestructuración interna impulsada por la gestión.
Consultados sobre la posibilidad de avanzar con concursos para cubrir cargos, los funcionarios descartaron que esa alternativa esté actualmente en análisis.
“Los concursos no son un tema que nosotros hayamos tratado ni desde 2019 a la fecha ni en esta gestión, porque no consideramos que ese sea el problema fundamental”, indicaron.
En paralelo, también se confirmó un movimiento en la planta de personal. Según precisaron, hasta el momento se formalizaron 13 renuncias de trabajadores municipales, de las cuales cuatro ya fueron aceptadas oficialmente.
La reestructuración continúa en marcha mientras el municipio avanza con la revisión de distintas áreas y mecanismos de control interno.