En un procedimiento realizado en Mayu Sumaj, Córdoba, efectivos de Gendarmería Nacional incautaron más de 1.000 piezas arqueológicas y documentos históricos. La intervención se originó tras alertas de instituciones de protección cultural sobre la tenencia ilegal de bienes de interés patrimonial en una vivienda particular. A raíz de estos datos, las autoridades federales iniciaron un operativo de investigación que culminó con el allanamiento del inmueble.
El operativo fue ordenado por el Juzgado Federal N° 2 de Córdoba, bajo la dirección del juez Alejandro Sánchez Freytes. Los investigadores realizaron tareas de campo y ciberpatrullaje para identificar con precisión el lugar donde se resguardaban los objetos. Con el respaldo del fiscal Carlos Casas Nóbelga, se logró finalmente concretar el secuestro de los elementos.
En el lugar se hallaron 1.011 objetos de presunto valor histórico que no contaban con la documentación necesaria para acreditar su origen. Durante la inspección, los efectivos también confiscaron un arma de fuego que presentaba irregularidades en su tenencia legal. Debido a esto, un hombre quedó supeditado a la causa mientras avanza el proceso judicial.
Los elementos recuperados fueron puestos a disposición de la Justicia Federal para iniciar los estudios técnicos correspondientes. Especialistas llevarán a cabo peritajes detallados para determinar con exactitud la antigüedad, el origen y la real relevancia patrimonial de cada pieza. Estos resultados serán clave para definir la situación procesal del imputado en la investigación.
Este secuestro representa un golpe significativo contra el tráfico y la tenencia ilegal de bienes culturales en la provincia. El patrimonio arqueológico es un bien común protegido por leyes nacionales que prohíben su posesión particular sin certificación oficial. Se espera que, tras los análisis, las piezas puedan ser recuperadas y resguardadas en organismos de protección estatal.