El comisario general Juan Pablo Esquivel, quien se desempeñaba como jefe de Seguridad de Capital, fue apartado de su cargo tras un incidente de violencia de género. El hecho ocurrió el sábado pasado en el Estadio Mario Alberto Kempes durante un festival masivo. Fuentes oficiales confirmaron que la medida fue dispuesta por el Órgano de Control de Conducta Policial tras la denuncia de subalternos.
Esquivel se encontraba de franco y vestido de civil cuando habría agredido a su pareja en medio del evento. La mujer tuvo que asistir a una posta sanitaria para ser atendida por el personal médico de turno. Aunque ella se negó a realizar la denuncia penal, sus datos permitieron identificar al agresor como un alto jefe policial.
Los efectivos de menor jerarquía que custodiaban el estadio reportaron la novedad de inmediato a sus superiores. El Ministerio de Seguridad actuó de oficio al conocer la gravedad institucional del caso reportado por los agentes. Esta situación derivó en el retiro inmediato del arma reglamentaria y la placa identificatoria del comisario.
Actualmente, el exjefe de Seguridad de Capital se encuentra en situación pasiva y percibirá solo el 30% de su salario. Se espera que en los próximos días se defina su sanción disciplinaria definitiva o su posible destitución. El cargo que ocupaba Esquivel es clave, ya que coordina el diagrama operativo del distrito con mayor índice delictivo.
Desde la cartera de Seguridad aclararon que este desplazamiento no tiene relación con otros casos judiciales recientes. Se desvinculó el hecho de la investigación por la muerte de Tomás Orihuela en una comisaría de la ciudad. El Gobierno busca dar un mensaje de tolerancia cero ante conductas de violencia de género dentro de la fuerza.