Pagan por lo ajeno: multas de $3.000.000 a comerciantes por la basura de la feria

Los comerciantes de la Avenida Bulnes reciben multas millonarias por los residuos que generan los feriantes durante el fin de semana. Mientras los negocios permanecen cerrados, la suciedad de la feria se convierte en una sanción injusta para los locales.


05 may, 2026 09:17 | Actualizado: 05 may, 2026 11:47
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Córdoba: Pagan por lo ajeno: multas de $3.000.000 a comerciantes por la basura de la feria

La polémica estalla en la Avenida Bulnes debido a que los comerciantes del sector son obligados a pagar multas de hasta 3 millones de pesos por basura que no generaron. Durante los sábados y domingos, los locales fijos cierran sus puertas mientras la feria ocupa el espacio público, pero el lunes las actas de infracción llegan a los dueños de los negocios. Esta situación insólita pone en riesgo la continuidad de los trabajadores que cumplen con todas las normativas vigentes.

La indignación crece porque los comerciantes ni siquiera están presentes cuando se acumulan los desperdicios en sus veredas. "Me usan de baño la vereda y la puerta de mi local", denunció Néstor, quien ve cómo su frente amanece devastado cada inicio de semana. Resulta paradójico que el peso de la ley recaiga sobre el comerciante establecido y no sobre los organizadores de la actividad ferial.

Para los afectados, la falta de criterio en los controles municipales es lo que genera mayor impotencia y desesperación. "Le pediría al señor que les alquila los tablones, que les dé una bolsa para que pongan sus residuos", sugirió Néstor. El sector formal siente que el Estado los utiliza como un blanco fácil para recaudar ante el desorden de la vía pública.

Gerardo es uno de los propietarios que recibió el golpe más duro con una notificación de pago impagable para su economía. "Me llegó una multa de $3.000.000, que en este contexto es imposible de pagar", explicó con angustia por el futuro de su fuente de trabajo. Para un pequeño local, afrontar este monto significa directamente bajar las persianas y sumarse al desempleo.

"Me genera mucha impotencia, uno busca salir adelante", agregó Gerardo al describir la injusticia de ser sancionado por la actividad de terceros. Los comerciantes aclaran que no están en contra de que la gente trabaje en la feria, pero exigen responsabilidad. No es justo que quienes mantienen sus locales todo el año paguen los platos rotos del desborde del fin de semana.

El crecimiento descontrolado de la feria ha transformado la fisonomía del barrio y la higiene urbana ha colapsado. Los lunes, la Avenida Bulnes se convierte en un basural a cielo abierto que las cuadrillas de limpieza no logran contener a tiempo. En lugar de gestionar la higiene con los feriantes, la solución oficial ha sido castigar al eslabón más vulnerable del sistema comercial.



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