Con piedras, los delincuentes lo atacaron salvajemente al vecino de barrio Sargento Cabral que recibió 14 puntos de sutura, además de golpeas que dañaron severamente su ojo derecho. Los agresores eran cuatro y la víctima agradece que no estaban armados, ya que los encapuchados pudieron terminar con su vida.
Entre la reacción de Walter y la advertencia de los vecinos los ladrones se vieron cercados y huyeron. “Esto es cosa del día a día”, dice resignado el hombre asaltado y agredido y sus vecinos piden seguridad ante la creciente ola de robos y agresiones.