Un policía inmovilizó en el suelo a un ladrón y lo detuvo en el barrio porteño de Balvanera.
Hasta ahí, un proceder normal para un hecho de estas características, pero todo cambió con lo que vino después: apareció otro ladrón para robarle al ladrón.
Es que, mientras el agente detenía al primer delincuente y se comunicaba para pedir refuerzos, otro hombre le sacó las zapatillas al que estaba tirado en el piso y huyó.
La secuencia fue grabada por otra persona que se encontraba en la vereda de enfrente.