La médica psiquiatra Juana Poulisis (MN 97.898) centra su trabajo en comprender la relación entre el cerebro y la alimentación, un vínculo complejo que, según advierte, puede derivar en trastornos graves si no se aborda a tiempo.
Apasionada por el funcionamiento cerebral, Poulisis investiga qué hay detrás de nuestras elecciones alimentarias: desde por qué preferimos ciertos sabores hasta los casos más extremos, en los que una persona puede rechazar la comida al punto de poner en riesgo su vida. Su enfoque apunta a “cooperar con la salud”, una premisa que atraviesa su formación, sus clases, conferencias y también su producción escrita.
En ese marco, la especialista advierte que los trastornos alimentarios ya no son exclusivos de la adolescencia. “Hoy aparecen en niños desde los ocho años y pueden extenderse hasta la adultez mayor”, señala, al tiempo que destaca el crecimiento de estas problemáticas y la creciente obsesión social por el cuerpo.
Otro de los fenómenos que analiza es el aumento de casos en hombres, históricamente menos visibilizados. Según explica, este “redescubrimiento” responde tanto a una mayor detección como a cambios culturales que influyen en la relación con la imagen corporal.
Poulisis también pone el foco en los riesgos de llevar hábitos saludables al extremo. “Cuando lo saludable no te deja vivir, deja de ser saludable”, advierte. En ese sentido, subraya que muchas conductas comienzan como elecciones positivas, pero pueden transformarse en excesos cuando se pierde el equilibrio.
Para la especialista, entender estos procesos es clave para prevenir y tratar a tiempo trastornos que, en los casos más severos, pueden tener consecuencias irreversibles.