La Comisión Nacional de Actividades Espaciales atraviesa un escenario de recortes que impacta tanto en su presupuesto como en su planta de trabajadores. Según denuncias internas, el organismo sufrió una caída del 40% en sus recursos en comparación con 2023 y una reducción significativa de su personal.
En los últimos meses, la plantilla pasó de 294 a 254 empleados, lo que representa una disminución cercana al 20%. Desde el sector advierten que esta situación podría derivar en conflictos legales por despidos y en un deterioro de las capacidades operativas de la institución.
El ajuste se enmarca en una reducción más amplia del financiamiento al sistema científico, que actualmente se encuentra en uno de sus niveles más bajos en relación al Producto Bruto Interno en las últimas décadas. Esta política de recorte no solo afecta a la CONAE, sino también a otros organismos vinculados a la investigación y el desarrollo tecnológico.
A la par de la disminución de recursos, surgieron cuestionamientos por designaciones en la empresa estatal VENG. Desde el ámbito sindical señalan que se incorporaron cargos políticos con salarios que rondan los seis millones de pesos, lo que generó malestar en el sector.
Además, se cuestiona el uso comunicacional de proyectos espaciales desarrollados durante años, en medio de un contexto de desfinanciamiento. El impacto del ajuste también alcanza a otras instituciones, como el Servicio Meteorológico Nacional y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial, donde se registran despidos y posibles cierres de dependencias.
El panorama plantea preocupación entre trabajadores y especialistas, que alertan sobre las consecuencias a largo plazo en la formación de profesionales y en el desarrollo científico-tecnológico del país.