Rejas, cámaras de seguridad, alarmas. Nada alcanza para frenar la inseguridad, tal como acaba de sufrir una familia en su casa de la ciudad de La Plata.
Al ingresar a su vivienda, cercana a su lugar de trabajo, notaron que estaba todo revuelto. Lo primero que pensó la pareja fue en su hija, que dormía en la habitación de arriba.
Afortundamente, la joven estaba bien y nunca se enteró. Pero la familia quedó atemorizada.
Entonces, decidieron revisar las cámaras de seguridad y descubrieron que un delincuente había ingresado a robarles, en un momento en el que habían salido unos minutos sin conectar la alarma.
Las imágenes mostraron al ladrón que pasó el paredón de la calle e irrumpió en la casa por un minúsculo espacio entre las rejas de la ventana, en un movimiento propio de un contorsionista.
El delincuente huyó con computadoras, dinero y varios objetos de valor.
Laura y su esposo realizaron la denuncia, y contaron a los medios su drama.
"Es el tercer robo que sufrimos", contó la mujer, quien añadió: "Me quiero ir, vivo con miedo".