Solana vive un verdadero calvario. En los últimos días la joven descubrió que una persona utiliza el mismo alias que ella en Instagram para vender fotos, videos y videollamadas sexuales.
Según explicó la periodista Mariana Romero en su cuenta de Twitter (@MarianaR31), para que los clientes crean que se trata de ella la que vende, le robaron dos fotos reales y las mezclaron con imágenes de otras mujeres a quienes no se les ve la cara.
A partir de ahí, comenzaron a ofrecer el contenido en un grupo de compra y venta de Tucumán. Cuando otros usuarios reciben la oferta, entran a su perfil y comprueban que es una persona real. Por este motivo la contactaron para comprarle las fotos.
"Solana no sabe qué hacer. Fue a Tribunales a hacer la denuncia, pero le dijeron que están de feria, que llame a un número de teléfono", explicó Mariana Romero.
La joven desconoce desde cuándo utilizan su identidad ni tampoco cuánta gente compró el material creyendo que era ella quien lo ofrecía.