La investigación por el caso de T continúa avanzando con posiciones claramente enfrentadas entre la defensa del hombre detenido y la querella que representa a la víctima. Tras el hallazgo con vida de la mujer, que estuvo desaparecida durante dos días y fue encontrada atada y con signos de agresión en La Cumbre, ambas partes expusieron públicamente sus miradas sobre lo ocurrido.
Por un lado, el abogado Carlos Nayi, defensor de Néstor Maldonado, sostuvo que su cliente,un hombre de 57 años que trabajaba como mozo,es inocente de los delitos que se le imputan. “Se ha hablado de un femicidio en grado de tentativa, de un rapto, de un secuestro y de una golpiza brutal. Mi tarea es desmalezar el camino y llegar a la verdad”, afirmó.
Según la versión de la defensa, la relación entre Maldonado y T comenzó en 2022 y no en los últimos días. “Fue una relación sentimental, mayoritariamente virtual, con algunos encuentros personales”, explicó Nayi. En ese contexto, indicó que existieron pedidos de asistencia económica por parte de la mujer, vinculados a situaciones de precariedad y problemas de salud familiares, y aseguró que hay constancias de transferencias bancarias.
“El encuentro fue consensuado. Se conocían desde hace por lo menos cuatro años, con mensajes habituales de ida y vuelta”, remarcó el letrado, quien además negó que el primer contacto haya sido en el Parque Sarmiento. “Se encontraron en la terminal de colectivos y viajaron juntos a Cosquín y luego a La Cumbre”, detalló. Finalmente, fue tajante: “Hasta ahora, no se trata de un secuestro”.
En contraposición, la abogada querellante Daniela Morales Leanza, quien asumió recientemente la representación legal de la familia de T, confirmó que hay un hombre detenido en el marco de la causa y pidió poner el foco en la recuperación integral de la víctima. “La prioridad hoy es su salud física y emocional”, sostuvo.
Morales Leanza explicó que la detención se logró a partir del análisis de registros fílmicos y otras medidas dispuestas por la fiscalía, y que el sospechoso es la persona que se reunió con Tania en Córdoba antes del traslado al departamento Punilla. Asimismo, indicó que la mujer atraviesa un cuadro de “fuerte angustia y conmoción”, con episodios de llanto, por lo que aún no se encuentra en condiciones de declarar. “Por recomendación profesional, se evita hablar de lo sucedido para no revictimizarla”, señaló.
Desde la querella también aportaron que T había comentado a su hija que iba a encontrarse con alguien conocido a través de redes sociales, pero que al momento del contacto advirtió que no se trataba de la misma persona que aparecía en las fotos. “Todavía no está claro en qué circunstancias se produjo el traslado a La Cumbre ni si hubo presiones, amenazas o condicionamientos que afectaran su voluntad”, advirtió la abogada.
Finalmente, Morales Leanza cuestionó los discursos que ponen en duda a la víctima y trasladan sobre ella responsabilidades por lo ocurrido. “Ese tipo de prejuicios genera un daño enorme”, afirmó, y aseguró que el abordaje del caso se realizará con perspectiva de género, resguardando a T y garantizando que pueda brindar su testimonio cuando esté en condiciones. La causa, por cuestiones jurisdiccionales, quedará a cargo de la fiscalía de Cruz del Eje.