Un adolescente de 14 años fue detenido luego de que junto a otro grupo de vándalos intentaran prender fuego un domo policial en barrio Suárez, probablemente para evitar ser identificados al cometer hechos delictivos. El menor había sido detenido apenas 11 horas antes por circular en actitud sospechosa, junto a otras personas.
Esto pone en la mira una vez más, la situación de los jóvenes y reabre el debate sobre la edad de imputabilidad. ¿Es realmente esta la salida, para que bajen los números de la criminalidad en los jóvenes?