Soledad, dueña del Ford Ka negro que utilizaba Claudio Barrelier, relató cómo fue la última vez que le prestó el vehículo. “Él me pide el auto el lunes a la mañana… era normal que yo lo pasara a buscar, él me llevara a mi trabajo y después me fuera a buscar, o sea, que se quedara con el auto. Era algo habitual”, explicó.
Según contó, ese lunes él la contactó mientras ella dormía. “Me llamó pidiéndome la dirección de mi casa. Llegó en un Uber, se quedó un rato, hablamos y me pidió el auto”, detalló. Además, indicó que lo notó “triste”, aunque en ese momento creyó que se debía a una discusión que habían tenido días antes. “Se llevó el auto y después lo hizo lavar con unos chicos”, agregó.
La mujer aseguró que ese día no advirtió nada fuera de lo común. “Lo único distinto que noté después fue que tenía la espalda mojada”, expresó.
En relación a Agostina y su familia, Soledad señaló que conocía a Melisa, la madre de la joven, de manera ocasional. “La vi tres veces: dos en la cancha y una vez en un bar, cuando ella fue con dos amigos”, dijo.
Por último, afirmó que desconocía que Barrelier tuviera una relación de pareja. “Nunca hubiera estado con una persona que tuviera mujer. Él me dijo que estaba separado”, sostuvo. También indicó que el acusado solo le comentó que había ido a declarar el día anterior por haber sido la última persona que vio a Agostina.