"Mami, perdoname te maté", le dijo Johana a su mamá quien shockeada por lo sucedido, tomó la mano de su hija y le dijo, "Johana, yo estoy viva". Así comienza el increíble relato de María Alejandra, la sobreviviente del accidente ocurrido hace siete días en Rosario, donde un camión de gran porte terminó aplastando al Ford Escort en el que viajaban madre e hija.
Pasaron dos horas aplastadas bajo el acoplado del camión. Alejandra recordó lo que sucedió. "La mente me quedó en blanco, mi hija comenzó a gritar, yo tenía un fierro cruzado entre mi pecho, no podía moverme", manifestó la víctima del choque.
Poco después, el primer contacto con una señora que pidió ayuda fue vital para poder concretar el rescate.