Victoria tiene 17 años y padece una enfermedad congénita que impide el desarrollo normal de las extremidades corporales por lo que nació sin piernas y sin una mano.
Desde hace más de un año libra una batalla judicial contra Apross para que le cubra las prótesis. Por un amparo, consiguieron las piernas, pero no su mano.
La Obra Social le dijo al Tribunal que no podía usarla. Su familia afirma que los estudios médicos indican lo contrario.