Cuatro jóvenes se salvaron de milagro al chocar el Ford Focus contra una vivienda de la calle Padre Luis Monti al 3700. Por fortuna, los adolescentes sufrieron solo heridas leves.
La situación se descontroló cuando la mamá de los chicos comenzó a perseguirlos en otro auto para obligarlos a detener la marcha, sin embargo, en lugar de frenar, aceleraron hasta 110 km/h según muestra el velocímetro del coche que quedó reducido a pedazos tras el fuerte impacto.
Vecinos de la zona destacan que los accidentes son recurrentes en ese sector.