Según las estadísticas, cerca de un 20% de los niños mayores de cinco años lo padecen.
Algunas de las causas pueden ser genéticas, mayor producción de orina en horas de la noche, disminución de la capacidad funcional de la vejiga, déficit atencional, trastornos del despertar, entre otras.
Junto a la especialista, Susana Minuzzi hablamos sobre el tema y cómo debe tratarse.