El precio del petróleo se mantiene en niveles elevados en medio de la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente, un factor que continúa alimentando la volatilidad en los mercados internacionales y se traslada a los activos argentinos con resultados dispares. El barril de Brent, referencia clave para Argentina, se ubica cerca de los US$108 tras registrar subas en torno al 2%, mientras que el WTI avanza hasta los US$100,11, en un contexto donde las preocupaciones por el suministro global ganan protagonismo. La atención de los inversores se centra especialmente en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico por el que circula aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, lo que amplifica el impacto de cualquier escalada en la región.
Este escenario se ve reforzado por las advertencias del presidente estadounidense, Donald Trump, dirigidas a Irán, que elevan el riesgo de una prolongación del conflicto, incluso pese a algunas señales incipientes de negociación. La incertidumbre sobre la oferta energética sostiene así las expectativas de precios altos, con implicancias directas sobre los costos globales de energía, transporte y producción.
A nivel local, los mercados financieros reflejan esta dinámica internacional con comportamientos mixtos. El índice MERVAL muestra una suba cercana al 1,8%, impulsado por avances en acciones líderes, mientras que los ADRs argentinos que cotizan en Nueva York operan con variaciones dispares, en línea con la volatilidad externa. En contraste, los bonos soberanos en dólares registran caídas y el riesgo país se eleva hasta los 620 puntos básicos, evidenciando una mayor cautela por parte de los inversores frente al contexto global. En este marco, analistas advierten que la persistencia de precios elevados del petróleo podría afectar el crecimiento económico mundial, añadiendo presión sobre economías emergentes como la argentina.