Tras permanecer más de 440 días detenido en Venezuela, el gendarme argentino Nahuel Gallo habló públicamente luego de recuperar la libertad. La conferencia se realizó en el Edificio Centinela de Gendarmería Nacional, donde expresó que necesita tiempo para reencontrarse con su familia y procesar lo vivido antes de poder relatar en profundidad su experiencia.
Gallo describió su paso por el centro de detención El Rodeo 1 como una etapa atravesada por la tortura psicológica y la incertidumbre permanente. Afirmó que, pese a las acusaciones en su contra, logró sostenerse gracias a su fortaleza mental y al pensamiento constante en su hijo. “No es fácil estar incomunicado y que te acusen de delitos que no vienen al caso”, señaló.
Durante su exposición, también puso el foco en la situación de otros detenidos. Recordó que aún permanecen 24 extranjeros en el mismo penal y reclamó su pronta liberación. “No estoy libre hasta que no liberen a los otros 24 extranjeros”, sostuvo, al tiempo que pidió que la comunidad internacional no deje de mirar lo que ocurre en Venezuela.
El gendarme relató que los extranjeros no tenían visitas ni llamadas y que la solidaridad entre los presos fue clave para resistir el encierro.
Visiblemente afectado, reafirmó su orgullo por ser argentino y contó que, durante el cautiverio, improvisaba una bandera con los elementos que tenía a mano. Ahora, explicó, atraviesa estudios médicos y un proceso de reinserción mientras intenta recuperar la normalidad tras más de un año privado de su libertad.