El directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) se reunirá la próxima semana para aprobar la segunda revisión del acuerdo con Argentina y habilitar un desembolso de US$ 1.000 millones. La noticia fue confirmada este jueves por la portavoz del organismo, Julie Kozack, quien destacó los avances del programa económico vigente. Esta decisión se enmarca en el plan de facilidades extendidas firmado en abril de 2025 por un total de US$ 20.000 millones.
El entendimiento técnico alcanzado a mediados de abril contempla el cumplimiento de metas fiscales y monetarias estrictas. Para finales de 2026, el país deberá alcanzar un superávit primario del 1,4% del Producto Bruto Interno. Este objetivo requiere un control del gasto público riguroso para garantizar la sostenibilidad de las cuentas nacionales.
Además de las pautas fiscales, el Gobierno debe sumar al menos US$ 8.000 millones a sus reservas netas durante el año. El organismo internacional supervisa periódicamente estos indicadores para autorizar los pagos correspondientes al programa de crédito. Estas evaluaciones son fundamentales para mantener el flujo de fondos y la estabilidad externa de la economía.
Kozack afirmó que el plan económico busca equilibrar la desinflación y los objetivos de crecimiento a largo plazo. Según la funcionaria, el programa está dando resultados importantes y el país muestra un compromiso fuerte con el equilibrio fiscal. El objetivo final es permitir un reingreso duradero de la nación a los mercados internacionales de capitales.
“Las autoridades del FMI y de Argentina llegaron a un acuerdo técnico; el directorio se reunirá la próxima semana”, indicó la portavoz. También señaló una mejora en los indicadores sociales, destacando que la pobreza se ubica en su nivel más bajo en siete años. Finalmente, el Fondo remarcó que la suba en la calificación crediticia ayudó a reducir el riesgo país significativamente.