Cristina Fernández de Kirchner protagoniza este martes una de las jornadas judiciales y políticas más relevantes del momento al presentarse en los tribunales de Comodoro Py 2000 para prestar declaración indagatoria en el marco de la causa conocida como “los cuadernos de las coimas”.
La audiencia, fijada para las 9 de la mañana, se desarrolla ante el Tribunal Oral Federal N°7, que investiga un presunto sistema de recaudación ilegal de fondos vinculado a la adjudicación de obras públicas durante los gobiernos kirchneristas. En este expediente, la exmandataria está acusada de haber encabezado una asociación ilícita dedicada a canalizar sobornos a través de licitaciones estatales.
La causa se apoya principalmente en las anotaciones del exchofer Oscar Centeno, además de testimonios aportados por empresarios y exfuncionarios involucrados. El proceso incluye a más de treinta imputados, entre ellos el exministro de Planificación Federal Julio De Vido y diversos referentes del sector de la construcción.
En paralelo, la jornada está atravesada por una fuerte movilización política. Desde temprano, militantes se concentran en las inmediaciones del domicilio de la ex presidenta, en el barrio porteño de Constitución. Con banderas, pasacalles y pintadas, acompañan su salida hacia los tribunales, en una convocatoria que comenzó a las 7 de la mañana.
La concentración genera interrupciones en el tránsito en la zona de San José y Humberto Primo, donde se encuentra la vivienda en la que Fernández cumple prisión domiciliaria por su condena en la causa Vialidad. Desde allí, se traslada a Comodoro Py en medio de un clima de alta tensión política y expectativa mediática.
La declaración de este martes no solo tiene impacto en el plano judicial, sino que también reconfigura el escenario político, devolviendo a la exmandataria un rol central en la agenda pública.