En un contexto internacional sensible y ante la posibilidad de amenazas externas, el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, confirmó que la provincia puso en marcha protocolos preventivos, aunque remarcó que no existe una situación de riesgo inminente.
“Estamos trabajando sobre planes de contingencia antiterrorista para prevenir, nunca para alarmar. Eso tiene que quedar absolutamente claro en la sociedad”, sostuvo el funcionario, tras participar de la apertura del Consejo de Seguridad Interior en el Centro de Convenciones Córdoba.
Quinteros explicó que las alertas de este tipo son definidas por Nación y que el tema fue abordado en la reunión que congregó a los 24 ministros del país, encabezada junto a la ministra de Seguridad nacional, Alejandra Monteoliva. “No fue el eje central, pero sí un tema que atraviesa la coyuntura”, aclaró.
En ese marco, el ministro provincial destacó que los conflictos actuales requieren nuevas estrategias: “Las guerras hoy son muy distintas a las de hace algunos años y las posibles situaciones que puede atravesar cualquier país van cambiando permanentemente”.
Como parte de las medidas adoptadas, confirmó un refuerzo en la seguridad de espacios vinculados a la comunidad judía. “Hemos aumentado la presencia en todos los lugares relacionados con la comunidad judía y trabajamos de manera permanente con organizaciones como la AMIA”, detalló.
El funcionario también hizo referencia al posicionamiento internacional del país en el conflicto entre Irán e Israel y su posible impacto: “Argentina ha tomado una posición clara, lo que nos obliga a estar más atentos, en una situación que no fuimos a buscar pero en la que quedamos indirectamente involucrados”.
Sin embargo, llevó tranquilidad a la población al asegurar que no hay hipótesis concreta de ataque: “Hoy Argentina no tiene una hipótesis de conflicto terrorista. Si eso ocurriera, el Ministerio de Seguridad de la Nación nos lo informaría de inmediato”.
Durante la jornada también participó el intendente de Córdoba, Daniel Passerini, junto a autoridades provinciales, fuerzas de seguridad y representantes judiciales.
Por su parte, Monteoliva remarcó la necesidad de una estrategia conjunta: “La seguridad no puede gestionarse en soledad: requiere intercambio de información, trabajo operativo conjunto y objetivos medibles”.
El Consejo de Seguridad Interior, órgano que articula políticas entre Nación y provincias, avanzó además en una agenda común que incluye la lucha contra el narcotráfico, la reducción de homicidios, el control de armas ilegales y el combate al ciberdelito.
En este escenario, Córdoba se posiciona como un punto clave para la coordinación federal, mientras las autoridades mantienen el monitoreo constante y refuerzan medidas preventivas frente a un contexto internacional en evolución.