Este jueves, Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores declaran ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York en su segunda audiencia judicial. El proceso, que inició tras su captura en enero, mantiene la atención internacional por los cargos de narcoterrorismo e importación de cocaína.
La justicia estadounidense acusa formalmente al exmandatario venezolano de cuatro delitos graves. Maduro enfrenta cargos por conspiración de narcoterrorismo, importación de cocaína y posesión de armas de guerra. El cuarto cargo penaliza específicamente la tenencia directa del armamento hallado durante su detención.
Por su parte, Cilia Flores enfrenta imputaciones similares ante el mismo tribunal federal. La Fiscalía acusa a Flores de dos cargos por conspiración para importar cocaína y otros dos relativos a las armas. Ambos acusados rechazaron tajantemente todas las acusaciones presentadas por los fiscales norteamericanos.
Los abogados de la pareja confirmaron que las sanciones económicas de Estados Unidos impiden el derecho a la defensa. Según el equipo legal, estas medidas interfieren con el derecho constitucional de elegir libremente un defensor. Por este motivo, presentaron un recurso judicial para intentar anular el caso de forma inmediata.
Actualmente, el proceso judicial se encuentra transitando su fase preliminar tras la primera comparecencia del 5 de enero. En esta etapa, las partes deben presentar mociones y organizar todo el intercambio de pruebas probatorias. La defensa agota recursos legales para desestimar los cargos antes de llegar a un juicio.
Nicolás Maduro Guerra habló recientemente sobre la situación de sus padres a través de un video en redes sociales. El legislador aseguró que la pareja se encuentra “bien y con ánimo” para enfrentar el proceso judicial. Estas declaraciones buscan dar un mensaje de fortaleza hacia sus seguidores en medio del conflicto legal.