El sismo de magnitud 7,8 dejó 29.605 muertos en el sur de Turquía, anunció el domingo el organismo público de gestión de catástrofes de ese país.
A esto se añaden los 3.574 fallecidos en Siria, donde continúan las tareas de rescate pero las posibilidades de salvar vidas se reducen drásticamente.
No obstante, la Organización de las Naciones Unidas aseguró que la cifra final podía ser dos veces mayor.