El Vaticano recordó este martes el primer aniversario del fallecimiento del papa Francisco con una celebración eucarística en la Casa Santa Marta. La misa fue presidida por el nuncio apostólico Luigi Travaglino en la misma residencia donde Jorge Bergoglio vivió durante sus 12 años de pontificado. Esta ceremonia marca el inicio de una jornada de oración y memoria dedicada al primer Papa latinoamericano de la historia.
Durante la celebración, Travaglino leyó una homilía escrita por el cardenal Angelo Acerbi que destacó la cercanía espiritual del Pontífice. El texto subrayó el valor apostólico con el que Francisco afrontó su misión, incluso ante las limitaciones físicas de sus últimos tiempos. "Todavía lo sentimos cerca", expresaron ante los presentes que colmaron la capilla donde el Papa oraba diariamente.
La ceremonia también rememoró la sencillez de su vida cotidiana basada en el trabajo y la oración constante. Se enfatizó el cariño mutuo entre el Papa y los residentes de la Casa Santa Marta durante su estancia. Los oradores recordaron que su impronta transformó la dinámica del Vaticano a través de gestos de humildad y apertura.
Esta tarde continuarán los homenajes en la Basílica de Santa María la Mayor con el rezo del Rosario y una misa de sufragio. El cardenal Giovanni Battista Re presidirá este encuentro religioso a las 18 horas de Roma. Se eligió este templo porque allí descansan los restos de Bergoglio, junto a la Virgen Salus Populi Romani.
La elección de su lugar de sepultura refleja la profunda devoción que el Papa sentía por esta advocación mariana. Travaglino recordó que Francisco visitaba esta basílica antes y después de cada uno de sus viajes internacionales. Ahora, el sitio se convierte en el epicentro de la fe para quienes buscan honrar su memoria.
Los medios oficiales del Vaticano lanzaron el documental “Todos, Todos, Todos” para conmemorar este primer aniversario luctuoso. La producción de 27 minutos recorre los momentos más significativos de su gestión y sus incesantes llamados a la paz mundial. El título hace referencia a una de sus frases más emblemáticas sobre la inclusión en la Iglesia.
La pieza audiovisual está disponible en varias plataformas con subtítulos en español, inglés e italiano para llegar a todo el mundo. El eje central de la narrativa es la esencia pastoral y la cercanía de Francisco con las periferias geográficas y existenciales. Con este material, la Santa Sede busca mantener vivo el mensaje de esperanza que caracterizó a Jorge Bergoglio.