Una mujer brasilera, se sometió a una cirugía estética fácil, pero tras inyectarle silicona industrial, su rostros se desfiguró.
Todo comenzó en 2017, cuando Juju Oliveira oriunda de Passo Fundo, en el estado de Río Grande del Sur, se dirigió a una clínica clandestina para mejorar sus facciones. Tras prestar consentimiento, le inyectaron 250 mililitros de silicona industrial.
De inmediato, su rostro comenzó a deformarse y el líquido inyectado se distribuyó por las mejillas, nariz, mandíbula y el mentón.
Desde entonces, salir a la calle, lamentablemente la transforma en foco de risas y burlas, por esto, inició una campaña para recaudar fondos y de ese modo, intentar revertir el daño sufrido.