El mismo día en el que sucedió la muerte del basquetbolista Kobe Bryant, en Los Ángeles, dónde el vivía y era ídolo absoluto, se realizó la entrega de los premios Grammy que destacan a los mejores de la música.
Allí, Billie Eilish fue una de las grandes ganadoras llevándose seis estatuillas. En la apertura, Alicia Keys fue la encargada de dar unas palabras en la memoria del ídolo fallecido unas horas antes.