Kevin Johansen y Liniers volverán a presentarse en Córdoba el próximo 13 de mayo con su ya clásico espectáculo que combina canciones en vivo, ilustraciones e improvisación. A quince años de haber iniciado esta propuesta conjunta, ambos artistas destacaron la vigencia de un formato que sigue conquistando públicos de distintas edades y países.
Definido como un “concierto ilustrado”, el show propone una experiencia singular en la que mientras uno canta, el otro dibuja, aunque muchas veces intercambian roles sobre el escenario. “Es un show cargado de improvisación, de complicidad y de linda energía”, señalaron durante una entrevista.
Sobre los inicios del proyecto, reconocieron que nunca imaginaron semejante recorrido. “Pensamos que iban a ser un par de viajes y listo”, bromearon, al recordar los primeros pasos de una dupla que terminó recorriendo Argentina, Latinoamérica y Europa.
Uno de los rasgos más valorados por el público, según explicaron, es la espontaneidad del espectáculo. “Nos jactamos de nunca haber ensayado nada. No hay nada guionado”, aseguró Johansen. En la misma línea, Liniers remarcó que en tiempos de inteligencia artificial apuestan a algo más humano: “En un recital hay cero autotune y cero inteligencia artificial. Esto es todo inteligencia emocional”.
Los artistas también destacaron la diversidad de su audiencia, con espectadores de todas las generaciones. “Tenemos un público variado y desgenerado”, definieron entre risas, al describir la mezcla de niños, familias y adultos que siguen sus presentaciones.
De cara al regreso a Córdoba, ambos elogiaron la energía local. “Ustedes tienen un microclima musical, con cuarteto, cumbia y fiesta. Son muy festivos y no tenemos que arengar mucho a la gente”, expresaron.
La cita será el 13 de mayo, en una nueva visita que promete música, dibujos en vivo y una conexión única con el público cordobés.