Una cancha de básquet y un amplio despliegue cinematográfico sorprendieron desde temprano a los vecinos de la nueva Terminal de Ómnibus y sus fans se fueron acercando al lugar.
Cerca de las once de la mañana, Paulo Londra llegó para iniciar la grabación, firmó autógrafos, se sacó fotos con decenas de jóvenes y luego se abocó a su trabajo, seguido de cerca por decenas de jóvenes.