Luego de sufrir dos episodios cardíacos, Patricia Sosa se sometió a una operación el pasado 23 de agosto en la Fundación Favaloro . Para no preocupar a su marido, Oscar Mediavilla, quien se fueron en Chile, la cantante manejó el tema con total hermetismo y estuvo todo el tiempo acompañada por Marta, su única hija.
"Tuve dos episodios. Uno fue feo, manejando. El corazón me hizo un ruido y sentí un fuego fuerte. Me mareé mucho, esperé que se me pase y llegué a mi casa como pude, con un susto bárbaro" , relató en una conversación con Rodrigo Lussich para Intrusos. Preocupada, se comunicó con su cardiólogo, quien rápidamente la mandó ala Fundación Favaloro para que le hicieran una serie de estudios y colocarle un holter durante 24 horas.
"Los estudios me salieron perfectos, pero cuando estaba volviendo a casa me sucedió otra vez, entonces pudo leer que tenía un desperfecto en la parte eléctrica del corazón, que se llama arritmia auricular" , precisó la artista. Enseguida le recetaron un antiarrítmico y le informaron que la solución era operarse, ya pesar de que podía esperar unos meses, Patricia no lo dudó y pidió que le hicieran la intervención, que se llevó a cabo mediante un cateterismo, al día siguiente.
Cuarentena
Ya recuperada, la artista está esperando a que su marido complete la cuarentena obligatoriamente tras su regreso al país para reencontrarse con él y solo sale de su casa para participar de los ensayos de Perdida Mente, una obra de José María Muscari y Mariela Asensio que se presentará en el Multiteatro a partir del 22 de septiembre con la producción de Carlos Rottemberg. La exparticipante de MasterChef Celebrity se subirá a las tablas junto a Leonor Benedetto, Karina K, Julieta Ortega y Ana María Picchio.
"Es una comedia que me tiene muy excitado, porque es muy inteligente, con conceptos de Facundo Manes del funcionamiento del cerebro" , adelantó Muscari en declaraciones radiales.
Fuente: NA