Con apenas 19 años, Lucas Tomasi se convirtió en protagonista de una historia que conmueve y marca un precedente en el automovilismo. El joven, que tiene síndrome de Down, logró competir en karting y ahora aguarda la autorización oficial para obtener su licencia deportiva, algo que podría transformarse en un hecho histórico a nivel mundial.
La iniciativa comenzó casi como una prueba impulsada por su padre, Mauricio Tomasi, apasionado del automovilismo y periodista especializado desde hace más de tres décadas en Tandil.
“La idea era ver si él podía entender cómo manejar un karting, si podía desenvolverse dentro de la pista. Y nos sorprendió desde el primer momento”, relató Mauricio. La primera experiencia de Lucas sobre un karting ocurrió el 19 de abril de 2025 gracias al préstamo de un vehículo y al acompañamiento del Tandil Auto Club, que facilitó el circuito para realizar las pruebas iniciales.
Aunque al principio cometía errores lógicos de adaptación, rápidamente comenzó a mejorar y aprender las técnicas básicas de manejo.
“Día a día fue tomando conocimientos y hoy mejora muchísimo arriba del karting”, explicó su padre.
Con el paso de los meses, Lucas logró participar en una competencia disputada en Entre Ríos, una experiencia que para su familia ya representa un antes y un después, independientemente de la resolución administrativa que aún esperan.
Actualmente, el caso está siendo evaluado por la CDA del Automóvil Club Argentino y por la FIA, la Federación Internacional del Automóvil, ya que no existen antecedentes similares en el mundo respecto a la emisión de una licencia para un piloto con síndrome de Down.
“No hay jurisprudencia ni antecedentes, no solamente en Argentina sino en el mundo”, señaló Mauricio.La expectativa está puesta en que la decisión siente un precedente histórico en materia de inclusión dentro de un deporte de alto riesgo y tradicionalmente muy restrictivo.
“No es solo por Luca. Esto puede abrirle la puerta a muchísima gente en todo el mundo”, destacó.
Más allá del desafío deportivo, la historia también refleja el acompañamiento familiar detrás del proyecto. Mauricio recordó con emoción el día en que llevó por primera vez a Lucas al kartódromo sin avisarle a su esposa.
“Cuando volvió a casa le dijo a la mamá: ‘Anduve en karting’. Ella no lo podía creer”, contó entre risas.
Mientras esperan la respuesta oficial de los organismos internacionales, Lucas continúa entrenando y disfrutando de cada paso dado dentro del automovilismo.
“Estoy muy contento de haber podido correr”, expresó el joven piloto, que ya inspira a miles de personas con su historia de superación e inclusión.