El turf en el Jockey Club atraviesa uno de sus momentos más delicados y su continuidad quedó en duda por la crisis económica que arrastra la actividad. Desde la conducción de la institución advirtieron que mantenerla en funcionamiento resulta inviable bajo las condiciones actuales, mientras que desde el sector de los cuidadores alertan por el impacto laboral que podría provocar un eventual cierre.
El presidente del club, Ezequiel Mallia, sostuvo que entre 2024 y 2025 la actividad registró pérdidas por 500 millones de pesos al año. Según explicó, entre los factores que profundizan el problema figuran la carga del 9 por ciento del Impuesto a las Ganancias y el escaso aporte de quienes alquilan boxes para mantenimiento, ya que solo 10 de ellos abonan además la cuota societaria.
En ese contexto, Mallia señaló que son 19 los empleados del club que se desempeñan de manera directa en el turf y cuya situación también queda bajo observación ante la incertidumbre. Sin embargo, desde el entorno de la actividad aseguran que el efecto sería aún mayor fuera de la institución.
Marcelo Arévalo, cuidador de caballos y socio del Jockey Club, advirtió que si el turf deja de funcionar unas 50 familias se quedarían sin trabajo. Además, remarcó que se trata de la actividad que dio origen al club, por lo que consideró necesario buscar alternativas antes de avanzar con una decisión definitiva.