La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) resolvió suspender la actividad en todas sus categorías durante cuatro días, en rechazo a las denuncias impulsadas por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), organismo que reemplazó a la ex AFIP. La medida, calificada como “histórica” por dirigentes del fútbol local, implica la paralización total de la competencia entre el jueves 5 y el domingo 8 de marzo.
Como consecuencia, quedó sin efecto la novena fecha de la Primera División y tampoco habrá encuentros en las distintas divisiones del ascenso. La decisión fue adoptada este lunes durante una reunión del Comité Ejecutivo de la Liga Profesional, donde los dirigentes respaldaron de manera unánime la postura institucional.
A través de un comunicado oficial, la AFA aseguró que no mantiene deudas fiscales exigibles y cuestionó el fundamento de la causa judicial. Según la entidad, las obligaciones tributarias mencionadas en la denuncia se encuentran regularizadas, por lo que rechazó los argumentos que derivaron en la citación a indagatoria de sus autoridades.
En el marco de la investigación, la Cámara Nacional en lo Penal Económico convocó a declarar al presidente Claudio “Chiqui” Tapia, al tesorero Pablo Toviggino, al secretario general Cristian Malaspina, al gerente general Gustavo Lorenzo y al exsecretario general Víctor Blanco.
El expediente judicial analiza una presunta falta de pago de tributos y retenciones previsionales que superarían los 19 mil millones de pesos, correspondientes al período comprendido entre marzo de 2024 y septiembre de 2025.
En medio de la controversia, el presidente de Vélez Sarsfield, Fabián Berlanga, defendió la postura de la dirigencia y sostuvo que la situación fiscal está regularizada. Además, interpretó la ofensiva judicial como parte de un conflicto más amplio. “Quedó demostrado que está todo pago. Esto es una guerra contra el fútbol. Buscan imponer las Sociedades Anónimas Deportivas y los clubes ya se manifestaron en contra”, afirmó antes de que se confirmara la medida.
La suspensión de la actividad profundiza la tensión entre el organismo que conduce el fútbol argentino y las autoridades fiscales, en un escenario que podría tener impacto institucional y deportivo en las próximas semanas.