Laura y Raúl todavía hablan con la emoción a flor de piel. El sábado 24 de enero quedará grabado para siempre en la historia familiar de los Gutiérrez y en la memoria del hincha de Belgrano. Su hijo, Lautaro, fue el autor del gol del triunfo que selló el 2 a 1 ante Rosario Central, silenció el Gigante de Arroyito y le dio los primeros tres puntos al Pirata en el Torneo Apertura 2026.
Con apenas 19 años, el juvenil ingresó en el segundo tiempo y terminó siendo el nombre de la noche. Pero detrás de ese remate que terminó en la red hay una historia de sacrificio, acompañamiento y sueños compartidos.
“Estamos muy contentos, muy felices por todo lo que está logrando Lauti”, contó Laura, todavía con la voz quebrada. La familia vivió el partido reunida en pleno festejo de cumpleaños, sin imaginar lo que estaba por pasar. “Cuando entró, todos nos quedamos callados. Y el gol fue una explosión total”, recordó entre risas.
“Él nos decía que lo habían llamado para entrenar con la Primera, pero era todo muy cerrado, entre la familia, hasta que salió la lista de convocados. Después vino la expectativa de si entraba o no".
El ingreso, el gol y la emoción fueron inevitables. “Verlo debutar y encima hacer un gol, se nos cayeron las lágrimas. Fue muy fuerte”, confesó Raúl, quien remarcó el largo camino recorrido: viajes diarios, entrenamientos desde los ocho años y un esfuerzo familiar constante. “Sus hermanos también entendieron el sacrificio. Esto fue de todos”.
Tras el partido, Lautaro llamó a su familia. “Estaba muy emocionado. Nos dedicó el gol y agradeció todo el sacrificio”, contó su papá. Incluso reconoció que no imaginó que ese remate tendría tanta repercusión, luego de ser elegido figura del partido y uno de los destacados de la fecha.
Hoy, Laura y Raúl disfrutan el presente sin perder de vista lo esencial. “Siempre le decimos que siga siendo humilde, el mismo de siempre. Que no se la crea”, remarcaron. Porque el gol fue importante, sí, pero el verdadero triunfo, para ellos, está en los valores que su hijo lleva dentro y fuera de la cancha.