Mañana se cumplen dos años del asesinato de Gabriela Pérez. Liliana asegura que la familia está destruida e insiste en la inocencia de su hijo Gustavo Herrera, uno de los detenidos por el caso.
Liliana sufre por su hija asesinada y por su hijo, acusado de ser el autor material del hecho. Junto a él se encuentra otra persona detenida y una prófuga. Gabriela tenía 24 años cuando la ultimaron de un disparo en un acto del SOELSAC.
La bala ingresó al Club Yapeyú desde el exterior e impactó en la joven. Las hipótesis apuntan a un ataque gremial dirigido hacia el secretario general de dicha organización, Sergio Fittipaldi. La otra causa podría ser una interna de la barra de Talleres.
