Por segunda vez en el año, se da un caso con las mismas características. Menores que pierden su brazos, por introducirlos accidentalmente en este tipo de electrodomésticos mientras están en funcionamiento.
El caso de Santino, se registró el sábado pasado mientras estaba en su vivienda de barrio Patricios. Aparentemente según el relato del pequeño, se habría intentado del sostener secarropas para evitar una caída. De inmediato, fue trasladado por sus padres al centro de salud.
Afortunadamente la vida del menor no corre riesgos y tras permanecer internado en el Hospital de Niños, este jueves recibió el alta.