Lejos quedaron aquellos años donde la cosecha era buena y era un privilegio trabajar en el rubro que hoy lamenta el despido de 150 trabajadores que, en algunos casos, superan los 10 años de antigüedad.
La gigantesca estructura ubicada en barrio Altos de Vélez Sarsfield está paralizada. No cuenta con luz, ni agua. Según denuncian los trabajadores, en las últimas horas han recibido al menos 150 telegramas de despido distribuidos entre los compañeros de trabajo.
A su vez, reclaman la ausencia del personal administrativo y del directorio que aún no brinda respuestas al atraso de los salarios que ya acumula cinco quincenas.