Gustavo Arce, dueño de Agustino, quedó en libertad luego de pagar una fianza de un millón de pesos. El empresario, acusado de lavado de dinero entre otras cosas, pasó tres semanas en la cárcel de Bouwer.
"Hacer publicidad, estar permanentemente vistiendo a famosos no significa que nosotros seamos una gran empresa", dijo Arce y agregó que "hay un blanqueo acá, tenemos blanqueado el patrimonio que tiene la empresa".