Una familia de barrio Ameghino Sur atraviesa un profundo dolor tras el robo de su loro barranquero llamado Pipo, una mascota que formaba parte del hogar desde hace más de cuatro décadas y que tenía un enorme valor afectivo, especialmente para María Teresa, de 96 años.
El hecho ocurrió el sábado 3 de enero, cuando delincuentes ingresaron al patio de una vivienda ubicada sobre calle Bernardo Houssay al 1900 y se llevaron al loro. Uno de los integrantes de la familia alcanzó a ver al ladrón desde una ventana que da al patio y aseguró que el animal es bravo con personas desconocidas, por lo que consideran que quien lo robó actuó con mucha habilidad. Según relataron, el delincuente escapó saltando por los techos.
Pipo no era una mascota común. Era un loro hablador, muy conocido en el barrio, que imitaba sonidos y voces. Incluso alertaba cuando había gatos cerca, ya que reproducía el ladrido de un perro. Además, imitaba la voz de Alfredo, el esposo de María Teresa, fallecido en 2014, llamando a la mujer como lo hacía él. Por ese motivo, la familia decidió no contarle aún lo sucedido, ya que se encuentra convaleciente y la pérdida podría afectarla profundamente.
Los familiares manifestaron que aún mantienen la esperanza de poder recuperarlo y solicitaron la colaboración de la comunidad. Dejaron a disposición un teléfono de contacto, el 465-5438 (línea fija), para cualquier persona que pueda aportar información, y aseguraron que están dispuestos a ofrecer una recompensa.
Vecinos de la zona sur de la ciudad también expresaron su preocupación por una seguidilla de robos en el barrio, que incluye el faltante de herramientas, motos y otros elementos sustraídos de patios y viviendas. En este contexto, la familia de Pipo reclama mayor seguridad y pide ayuda para poder reencontrarse con una mascota que consideran parte fundamental de su historia familiar.