Jubilados, afiliados al PAMI y vecinos de Marcos Juárez se movilizaron este lunes por el centro de la ciudad en rechazo al cierre del Sanatorio Sudeste, previsto para el 1 de abril. La principal preocupación pasa por la continuidad de la atención médica para los pacientes que hoy dependen del establecimiento.
La concentración se produjo en la esquina de Alem y Sáenz Peña, desde donde los manifestantes marcharon hasta el Concejo Deliberante. Allí fueron recibidos por la intendenta Sara Majorel, con quien dialogaron sobre la situación sanitaria que se abre ante el inminente cierre.
Durante el encuentro, se expuso la incertidumbre por la cobertura de los afiliados y la falta de opciones concretas en la ciudad. Como respuesta inicial, el municipio propuso habilitar consultorios bajo la modalidad de “camas frías” en el Centro Maternal Infantil, como alternativa transitoria.
Este esquema apunta a brindar atención médica sin internación, en un intento de contener parte de la demanda que quedaría sin respuesta. Sin embargo, la medida fue planteada como provisoria mientras se buscan soluciones de fondo.