El magistrado José Orlando Argüello solicitó una licencia por tres meses luego de quedar en el centro de la polémica por su presunta intervención en favor de un hombre condenado por abuso. La medida fue confirmada por la Asociación de Magistrados y Funcionarios Judiciales tras la difusión pública del caso.
La situación tomó estado público a partir de una investigación periodística que expuso una serie de audios en los que se escucha al ex fiscal camarista brindando asesoramiento a un padre identificado como GGL. En los registros, se evidenciaría cómo el funcionario le habría ofrecido orientación para eludir una condena, además de aportarle información vinculada a la causa judicial.
En nuevas grabaciones dadas a conocer posteriormente, también se lo oye colaborando en la conformación del equipo de defensa del acusado, al tiempo que intenta transmitirle tranquilidad sobre la estrategia legal.
El caso generó un fuerte impacto en el ámbito judicial y abre interrogantes sobre el rol de los funcionarios y los límites éticos en el ejercicio de sus funciones.