Un procedimiento conjunto permitió desarticular durante la madrugada del domingo una fiesta clandestina que se desarrollaba en una vivienda de la ciudad de Córdoba. En el lugar se constató la presencia de más de 250 personas y el cobro de entradas, pese a no contar con habilitación.
El procedimiento se llevó a cabo en un domicilio ubicado sobre calle Miguel de Mármol al 3800, en barrio Talleres Sud, tras la intervención de efectivos policiales y personal municipal que detectaron la realización del evento de manera irregular.
Al arribar al inmueble, las autoridades verificaron que el encuentro se encontraba en pleno desarrollo, con una gran cantidad de asistentes y sin autorización oficial para su realización.
Como consecuencia, se dispuso el desalojo total del lugar y se labró un acta al propietario de la vivienda, quien fue imputado por la organización de la fiesta ilegal.