Fue el propio policía, quien mediante un mensaje de whatsapp, reconoció haber abusado de su propia sobrina, "Me la mandé, perdón", ese fue el mensaje que le envió al padrastro de la chica de 15 años, quien minutos antes, por esa misma vía, lo había autorizado a ir a la casa a retirar un televisor que debía reparar.
Los hermanitos de la víctima, de dos y cuatro años, también estaban en la casa en el momento de la violación. Una tía de la menor descubrió al sargento de la policía, cuando llegó a la casa del Barrio Los Cortaderos y escuchó gritar a su sobrina.
El autor del abuso está detenido.