La Cámara de Acusación de Córdoba ratificó la imputación por homicidio simple con dolo eventual contra Lucas Emanuel Belén, el automovilista que provocó una tragedia en el barrio Industrial Ferreyra. El acusado conducía su camioneta a 150 kilómetros por hora, bajo los efectos del alcohol y la cocaína, mientras se filmaba con su celular. Este fallo confirma la gravedad de un hecho que terminó con la vida de dos personas en la capital provincial.
El tribunal descartó la figura de culpa temeraria solicitada por la defensa del imputado. Según la camarista Patricia Alejandra Farías, el conductor decidió ignorar deliberadamente que su conducta podía provocar un resultado fatal. La magistrada sostuvo que el accionar de Belén se aleja de la simple imprudencia para ingresar en el terreno del dolo eventual.
El fallo subraya que el joven tenía licencia de conducir vigente y conocía perfectamente los riesgos de sus maniobras. Además, la sentencia destaca que su círculo íntimo le había advertido reiteradamente sobre el peligro de manejar alcoholizado. Para la Justicia, estas condiciones demuestran una máxima intensidad de desprecio por las normas de tránsito y la vida ajena.
La Cámara también rechazó los intentos de la defensa por culpar a las víctimas del siniestro. La culpa de la víctima no compensa la imprudencia o negligencia determinante del hecho por parte del autor, enfatizó la jueza en su resolución. Se determinó que el riesgo letal fue creado de manera exclusiva por el automovilista debido a su estado y velocidad.
Finalmente, la resolución judicial mantiene la prisión preventiva de Belén mientras avanza el proceso. El imputado no podrá ampararse en supuestas infracciones de terceros para diluir su responsabilidad penal. La Justicia consideró determinante el hecho de que, además de estar drogado, el acusado utilizaba su celular para registrar su propia conducción.