En el comedor de barrio La Toma, la situación se hace cada vez más compleja debido a la situación económica del país.
De 75 chicos que concurrían el año pasado, ahora son 180 los chicos que asisten a "Pancitas llenas, corazones contentos".
A todo pulmón, las coordinadoras del lugar hacen un gran esfuerzo para alimentar a los pequeños comensales que se multiplicaron considerablemente.
"Para el miércoles no tenemos para comer", dijo una de las coordinadoras que remarcó que en muchas ocasiones, es la única comida que reciben los chicos a diario.
El Ministerio de Desarrollo Social, solo les da 6 mil pesos para alimentar a los 180 niños.