La joven de 19 años se recupera favorablemente tras recibir un impacto de bala en el pecho en un robo que sufría otra vecina y accidentalmente, tras varios disparos, uno le dio a ella. “No entiendo como el hombre siguió disparando” agregó la muchacha sobre el comerciante que manipuló el arma al ver que el ladrón y ella estaban en el piso.
Ludmila sospecha que el hombre pensó que ella formaba parte del robo y por eso le siguió disparando. Cuando fue trasladada al hospital de La Calera, contó que terminó compartiendo habitación con el delincuente, debido a que los médicos no sabían que el sujeto era el ladrón.
Su estado de salud es bueno, pasó a sala común y podría recibir el alta médica durante el fin de semana. El comerciante continuará en prisión agravándose su imputación.