La ciudad de Córdoba atraviesa una jornada de caos vehicular este jueves debido a una marcha masiva contra la reforma laboral. Las principales centrales obreras, incluyendo la CGT y ambas CTA, se movilizan por las calles del centro hacia la Legislatura y el Centro Cívico. El objetivo de la protesta es frenar el proyecto oficialista que comenzará su debate clave en el Senado el próximo miércoles 11 de febrero.
El Puente Centenario amaneció bloqueado por los manifestantes, marcando el inicio de una jornada de máxima tensión social. Columnas integradas por sectores de la UOM, Aceiteros y partidos de izquierda complican la circulación en los principales accesos. Se recomienda a los conductores evitar el área central y utilizar vías alternativas para desplazarse por la capital.
La demostración de fuerza no solo apunta a las políticas de Javier Milei, sino que envía un mensaje directo al Panal. Los sindicatos exigen que el gobernador Martín Llaryora instruya a sus legisladores para votar en contra de la iniciativa. La movilización busca entregar dos documentos formales donde se detalla el impacto negativo que tendría la ley en los trabajadores.
Los referentes gremiales denuncian una quita de derechos histórica dentro del proyecto que actualmente analiza el Congreso Nacional. La presión en las calles de Córdoba se siente con fuerza mientras las columnas humanas avanzan hacia los edificios públicos. Se espera que la concentración principal se mantenga hasta horas de la tarde con oradores de diversos sectores.
La jornada de protesta se vive con un clima de alerta permanente ante la masividad de la convocatoria en el centro cordobés. Las autoridades advierten que las demoras en el tránsito persistirán durante toda la mañana y parte de la tarde. El conflicto escala en la previa de una semana que será determinante para el futuro de la legislación laboral en el país.